Abandona Guerrero el sacerdote Filiberto Velázquez por amenazas del narco; tenía protección federal
El Obispo de Chilpancingo, José de Jesús González Hernández, confirmó que el defensor de derechos humanos y sacerdote, Filiberto Velázquez Florencio, dejó el estado de Guerrero debido a las amenazas de un grupo del crimen organizado que opera en la región.
Este domingo el jerarca responsable de la Diócesis Chilpancingo–Chilapa, dijo que el padre Filiberto Velázquez Florencio se encuentra desplazado.
Desde la Catedral de Chilapa, el Obispo explicó que Filiberto Velázquez estaba en riesgos reales contra su integridad, principalmente por el trabajo de defensoría que realizaba con víctimas de la violencia y la labor de reconciliación que llevaba a cabo en zonas afectadas por la inseguridad provocada por el crimen organizado en varias áreas de Guerrero.
Filiberto Velázquez Florencio se desempeñaba también como director del Centro de Derechos Humanos “Minerva Bello”, desde donde acusó una campaña de estigmatización el 30 de noviembre pasado; ya que en páginas de presuntos medios se le señaló de tener supuesta relación con grupos armados del estado.

De acuerdo al Obispo de Chilpancingo, el “Padre Fili” -como se le conoce- tenía seguridad de la Guardia Nacional al estar suscrito en el Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas; medida cautelar que ya no fue suficiente para su seguridad, según consideró dado el nivel de las amenazas en su contra.
El Obispo José de Jesús González Hernández señaló que “no solo el Padre Fili, todos nosotros andamos metidos en la refriega por la paz” y la reconciliación; lo que los lleva a salir afectados.
Hasta ayer, el “Padre Fili” aún realizaba publicaciones en su perfil de Faceboook, recordando momentos con amigos y reposteando opiniones sobre el caso Venezuela.
Iglesia, a merced del crimen en Guerrero
Este no es el primer caso que se da en contextos similares, pues está presente el del Obispo emérito Salvador Rangel.
Además, en octubre pasado, el padre Bertoldo Pantaleón fue asesinado luego de oficiar una misa fuera de Mezcala; sitio donde tenía a cargo la parroquia San Cristobal.

