Pozo de Oztotempan, 250 metros al fondo de la tierra; así es el hoyo negro donde buscan a joven de Tixtla
Atliaca, junto con Apango, es uno de los pueblos nahuas que en el municipio de Tixtla conservan sus tradiciones ancestrales y en ese escenario se levantan las montañas de Guerrero. En una cima se ubica el Pozo de Oztotempa, una boca al fondo de la tierra, por el que han bajado 250 metros.
Este sitio, un enorme hoyo negro, en una explanada natural en la montaña de Tixtla, tiene vínculos sagrados con los lugareños, de al menos 30 pueblos indígenas, según información de Cruzada Mexicana.
Los primeros días de Mayo, cada año, los herederos de la tradición llegan hasta el Pozo de Oztotempa para pedir a Dios y a los santos agua para sus siembras. Se acompañan con danzas, música, fuegos pirotécnicos, ofrendas, veladoras y mezcal”. Es la ofrenda para esa entrada a la tierra.
De acuerdo a una reseña de Cultura Guerrerense, el pozo mide 100 metros de diámetro y en caída libre la profundidad es de 200 metros. Según una reciente expedición de búsqueda al sitio, los rescatistas pudieron bajar 250 metros.
Ahí piden agua de lluvia y buenas cosechas, ofrendan al pozo alimentos y animales vivos, según reseña la publicación.
Por estas fechas, los campesinos de la región, de poblados como Atliaca, Zumpango, Apango, Chichihualco, Acatlán, Mezcala, Chilpancingo, Zitlala, San Juan Tetelcingo, Xochipala; se encuentran en el lugar místico a donde no permiten fotos, porque los dioses pueden “castigarlos con sequía”.
Otras versiones, principalmente de adultos, dicen que quien entra del pozo debe callar sobre lo que encontró dentro, por que si no lo hace una desgracia le acompañará.
SE BUSCA
Este 2 de mayo fue reportado como desaparecido en Tixtla, Ulises Hernández de la Cruz, de 26 años, su búsqueda se ha extendido hasta el Pozo de Oztotempa, con técnicas de rapel lo han buscado a 250 metros de profundidad; también por la Cueva del Errante. Hasta este 8 de mayo se desconoce su paradero y además de la brigada oficial, la familia y voluntarios se han sumado para peinar la zona a pie, con perros y drones.

