Sepultan al dueño de La Martina ejecutado en Chilpancingo; su féretro fue homenajeado en el Hospital de la Madre
Entre demandas de justicia, porras, llanto, y aplausos fue sepultado el empresario Cesar Alejandro Ovando Molina, propietario del bar “La Martina”, también empleado administrativo del Hospital de la Madre y el Niño Guerrerense; ejecutado a balazos la noche del sábado pasado en Chilpancingo.
El cortejo fúnebre, al que asistieron decenas de personas, entre familiares, amigos, empresarios, y trabajadores del negocio en donde fue asesinado el empresario, prácticamente se convirtió en una manifestación en donde los asistentes demandaron justicia a los tres niveles de gobierno.
El Ingeniero de profesión, César Ovando, de 39 años, muy apreciado por los capitalinos, también adscrito como empleado administrativo del Hospital de la Madre y el Niño Guerrerense (HMNG) del Gobierno Estatal, se encontraba el pasado sábado en el bar “La Martina”, de su propiedad, ubicado al sur de Chilpancingo, cuando pasadas las 21 horas, fue baleado por varios pistoleros.
También en el ataque perdió la vida otra persona identificada como Edson “N”, además resultaron heridos un hombre y una mujer.
Despedida oficial
Alrededor de las 10 de la mañana de este lunes, su féretro fue llevado al HMNG, en donde sus compañeros lo despidieron, y le rindieron un homenaje; después lo llevaron a su negocio, y de ahí al panteón central municipal, y en la capilla del cementerio se realizó una misa de cuerpo presente.
Durante el trayecto al panteón, se escucharon consignas exigiendo justicia para este crimen.

